CAPTURING THE FRIEDMANS

 

Capturing the Friedmans

Director: Andrew Jarecki.

Guión: Andrew Jarecki

Música: Andrea Morricone.

Fotografía: Adolfo Doring

Montaje: Richard Hankin

EEUU. 2003. 107 minutos.

 

       Hombres fritos

 

       El increíble periplo en el que se vieron inmersos por el año 1988 una acomodada familia de un barrio acomodado de Long Island, los Friedman, cuyo cabeza de familia y uno de sus hijos fueron acusados de pederastia, no admitía ni admite un análisis menos pormenorizado que el que le dispensa esta magnífica película documental de Andrew Jarecki. Esto es, de entrada, esta película deja patente que una cuestión controvertida y compleja requiere un estudio valiente, desacomplejado, documentado y atento a todos los detalles. Justo lo contrario del trato/vejaciones diversas a que se vieron sometidos la familia de Arnold, Elaine, David, Jesse y Seth Friedman, que fue desestructurada por mor de los poderes fácticos que son y rigen la vida (y sus condiciones) de los ciudadanos sobre las que ese poder es desplegado.

 

      

       El factor psicológico

 

       Contrariamente a lo que efectuó el audaz e igualmente brillante documental De nens de Joaquim Jordà, Capturing de Friedmans no se atreve a bucear en tesis que alcancen a explicar las causas –que tienen que existir- de semejantes desagravios, y prefiere alinearse con las explicaciones que una periodista freelance y psicóloga dictamina sobre el supuesto concreto, y que refieren, cuanto menos, unas reglas de funcionamiento y ordenación social no carentes de fisuras que pueden devenir abismales, y que a menudo pueden atentar contra las libertades que una democracia propone como su mayor baluarte. Todo ello se relata desde la multitud de testimonios que se van religando con los vídeos domésticos que desgranan la intimidad de la familia Friedman, y cuyo visionado contextualizado en la secuenciación de los hechos le otorga un poderoso sentido dramático.

 

 

       Valioso testimonio

 

  La fuerza de la narración de Jarecki alcanza momentos tan inolvidables como los vídeos domésticos previos y coetáneos a los juicios de padre e hijo, o los detalles de la vida profesional, como pallaso, de David, el hijo mayor de los Friedman, quien se convirtió en un auténtico hijo-coraje, cuando entendió y entenderá siempre que la familia y la capacidad de respeto, perdón y comprensión deben estar siempre por encima de las ingerencias externas, cuyo poder de destrucción no tiene límites. Yo me alineo con él, y con ese sentido de la democracia y de lo que la sustenta.

http://www.imdb.com/title/tt0342172/

http://www.miradas.net/0204/articulos/2004/0405_capturingfriedmans.html

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