MOON

Moon

Director: Duncan Jones

Guión: Duncan Jones y Nathan Parker.

Intérpretes: Sam Rockwell, Kevin Spacey, Dominique McElligott, Rosie Shaw, Adrienne Shaw, Kaya Scodelario, Benedict Wong

Música: Clint Mansell

Fotografía: Gary Shaw

Montaje: Nicolas Gaster

GB. 2009. 98 minutos

 

Opera prima

Aquí (re)conocida por ser la gran vencedora de la edición 42 del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges (donde no sólo se alzó con el premio a Mejor Película, sino que también obtuvo galardones a mejor diseño de producción, Tony Noble, actor, Sam Rockwell, y guión, Nathan Parker) Moon, opera prima de Duncan Jones, hijo de David Bowie, ha afianzado su prestigio cosechando premios en diversos lugares del globo, incluyendo el Bafta al Mejor Director Novel y la nominación a Mejor Película, y a menudo se la cita junto con District 9, de Neill Blomkamp (también laureada en muchos foros, incluyendo la gesta de ser nominada a la Mejor Película en la edición 2009 de los mismísimos Oscar de Hollywood) como ejemplos de lo que podría llamarse una ciencia-ficción de refresco, a la contra de los acartonados estándares del mainstream al uso (generalidad, y por tanto, matizable), basada en la fuerza de un relato original y una ejecución visual atractiva, caracterizada por una implementación formal (en el campo del diseño de producción y los efectos especiales) que fusiona referentes estéticos diversos de forma coherente con la historia y efectiva en su plasmación, y que desgrana razones argumentales donde existe una fuerte carga alegórica, en ambos casos aferrada a una lectura en clave social (distópica en sus postulados, aunque, otra vez en ambos casos, ello se subsana con una bastante feliz resolución argumental).

 

El oficio de astronauta

En el caso de esta Moon, la verdad es que exhibe, y con gracia, diversos atributos de una concepción tan libre como férrea del relato fantástico, algunos heredados de la añeja serie B, y otros, probablemente más, de las razones sobretodo temáticas esgrimidas por la CI-FI de la llamada New Thing anglosajona (donde de hecho Bowie participó en la marciana y referencial Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, dirigida hace ya casi cuarenta años por D.A. Pennebaker). Su relato (y entiendo la necesidad de colar aquí un spoiler, lo que aviso a espectadores que aún no hayan visto la película y no quieran que les destripe la trama) nos plantea algo tan desesperanzador como la utilización, por parte de una corporación de ingenieria energética, de clones para realizar labores que inicialmente corresponderían a los astronautas; de tal modo, enunciando un paisaje tecnológico en el que la labor del astronauta puede llegar a ostentar una categoría no cualificada, los seres humanos (clonados) pasan a tener un status equiparado al de meros androides (esclavos en la era espacial, también podríamos decir); el ardid se basa en que esos seres clonados desconocen que lo son, y para ello se les implanta una memoria extraída del astronauta de quien han sido clonados (ardid también argumental, pues el espectador descubre la verdad al mismo tiempo que lo hacen los clones protagonistas); el quid dramático de la película radica en el traumático descubrimiento de esa verdad, de esa condición de ciudadanos de última y marginada categoría. La verdad es que esa idea, bien implementada en el desarrollo argumental y dramático, da para la efervescente y magnética historia que Moon nos relata, y da la viva sensación de que daría para mucho más. Encontramos diversos referentes concretos del relato tanto en su discurso en clave radical sobre la lucha de clases en un futuro distópico (pienso por ejemplo en Atmósfera Cero, de Peter Hyams, Zardoz de John Boorman o incluso en Alien, el Octavo Pasajero de Ridley Scott) como en el corpus dramático del relato, donde es muy fácil equiparar (si quieren, cual eslabón siguiente en el territorio de la hipertecnificación social) a estos clones con los robots con sentimientos que se interrogaron sobre el sentido de su existencia en un catálogo de películas con presencia de títulos tan célebres e imprescindibles como puedan ser Blade Runner (otra vez Scott) o AI Inteligencia Artificial (de Steven Spielberg).

 

Pensando en Sam Rockwell

Aunque se trata de un título realmente apreciable, quizá no llega a recorrer el trayecto de las grandes películas por su vocación menor y artesanal. A modo de ejemplo podríamos mencionar que el principal bastión de la película radica en la múltiple composición de Sam Rockwell (que se pasa media película discutiendo, a veces incluso llegando a las manos, también cooperando y esgrimiendo alianzas, consigo mismo), algo que menciono no porque la interpretación de Rockwell sea reseñable (que lo es, como de costumbre) cuanto porque Jones tiene declarado que escribió el relato que dio lugar a Moon pensando en el actor, circunstancia que nos ofrece un muy particular punto de vista sobre el relato en términos de su planteamiento, demostración de que lo anecdótico a veces da lugar a un vasto territorio de ideas. La película funda buena parte de su eficacia en lo que de meticuloso tiene su hechura formal, un más que eficiente dominio de lo escénico tanto del microcosmos principal (los departamentos de la nave espacial, construídas en estudio) cuanto de los breves pasajes que discurren en exteriores, en la dark side of the moon (secuencias filmadas recurriendo a la vieja fórmula de las maquetas), todo ello urdido con talento desde los apartados técnicos correspondientes y orquestrado con suma solvencia por el operador lumínico Gary Shaw. Todo ello da lugar a una feliz partitura visual y a un control absoluto del pulso rítmico del relato. En él se imprime tanto la sucesión de acontecimientos del relato cuanto el formidable poso dramático de la función, apartado éste en el que el guión se limita a enunciados que Jones confía en llenar con la matizada actuación de Rockwell, opción válida pero limitada en su carga introspectiva y en sus posibilidades de exploración subjetiva, que son las que, a fin de cuentas, dirimen el estadio de emoción con el que alcanzamos el clímax del relato, y que quizá no alcanza la fuerza que cabría esperar.

http://www.imdb.com/title/tt1182345/

http://www.sonypictures.com/classics/moon/

http://www.rottentomatoes.com/m/10009075-moon/

http://rogerebert.suntimes.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/20090617/REVIEWS/906179987/1023

http://www.sfgate.com/cgi-bin/article.cgi?f=/c/a/2009/06/19/MVKE188CIH.DTL

http://bloodbrothersfilmreviews.blogspot.com/2010/01/moon-55.html

http://cinematropolis.wordpress.com/2009/07/23/now-playingrockwell-encounters-the-darkside-of-moon/

Todas las imágenes pertenecen a sus autores