PROMESAS DEL ESTE

 

Eastern Promises

Director: David Cronenberg.

Guión: Stephen Knight

Intérpretes: Viggo Mortensen, Naomi Watts, Armin Mueller-Stahl, Vincent Cassel, Mina E. Mina, Jerzy Skolimowski.

Música: Howard Shore.

Fotografía: Peter Suschitzky

Montaje: Ronald Sanders

EEUU. 2007. 108 minutos.

 

El discurso por la violencia

 

Soy un documentalista de los posos más oscuros del alma humana”, afirmaba David Cronenberg en una entrevista publicada en la revista “Dirigido por” en octubre de 2007. Caben muchas acepciones a tal aseveración, parangonables con las tan diversas opciones narrativas contenidas en los diversos pasajes filmográficos del realizador candiense, de “Vinieron de dentro de…” a “Crash”, pasando por “Cromosoma 3” o “La Mosca”, hasta la reciente “Una historia de violencia”. Lo que no puede ponerse en tela de juicio es que Cronenberg ostenta la rara virtud de saber alinear en imágenes, casi siempre de modo epatante, el intelecto con el instinto, la lógica con lo ignoto, lo cartesiano con lo excéntrico. Y que esa tensión de opuestos se produce mediante las eclosiones de violencia, la violencia siempre presente en sus obras, siempre dosificada para alcanzar el cenit de su sentido. Las escenas de violencia que constituyen buena parte de su antología cinematográfica, tanto por esa naturaleza canalizadora del texto como por la fuerza salvaje con que se sirven en imágenes.

 

Envoltorio sórdido

 

Quizá cabe calificar de evolución natural de los discursos y las texturas artísticas del realizador de Dead Ringers el acercamiento a los parámetros del cine negro operado en sus dos últimas obras, aunque, si bien participan de muchas de esas opciones narrativas genéricas, no llegan a convertirse en exponenciales. La película que nos ocupa, por ejemplo, se acerca al submundo de la mafia rusa afincada en Londres, a partir de un guión rubricado por Stephen Knight, quien ya transitó lugares geográficos y temáticos semejantes en Dirty Pretty Things, magnífica película dirigida por Stephen Frears en 2002. Precisamente la comparación de la obra de Frears con esta Eastern Promises nos ayuda a dilucidar en qué parámetros artísticos se mueve el director de Rabid: donde el storyteller Frears primaba la cohesión argumental y la desenvoltura narrativa, Cronenberg opta por el envoltorio sórdido y asfixiante, viciado de frialdad (mención especial al respecto merece la labor fotográfica del colaborador habitual de Cronenberg, Peter Suschitzky), y el detalle en el sino de los diversos personajes, que se describen con esa extraña clase de pericia que los hace habitar mucho más allá del encuadre, y que alcanza la definitiva summa en el último plano de la película, tan ambiguo, tan sugestivo, y tan abierto a posibilidades que diríase se enfrentan con el desenlace anunciado (en ese sentido, también merece destacar la tarea excepcional del reparto, Viggo Mortensen, Naomi Watts, Armin Mueller-Stahl y Vincent Cassel, todos ellos asumiendo roles que podrían fácilmente haberse desbordado en tours de force histriónicos y que con sus composiciones logran sortear hasta alcanzar la justa medida de intensidad que el tono de la narración les requiere).

 

La fascinación por la violencia

 

Retomando lo mencionado al principio, conviene decir que Cronenberg no está tan interesado por la fuerza de la historia en sí misma (ello y a pesar de la magnífica descripción que efectúa de las actividades, más que ilícitas, intolerables, de los mafiosos) como por la fuerza aislada de las imágenes, los puntos climáticos que van jalonando la historia del modo que el viejo Cronenberg nos tiene acostumbrados: por la vía de la fascinación que proviene de la violencia. Al respecto cabe citar por supuesto las escenas más explícitas, principalmente el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y a muerte, que se produce en el balneario londinense, una escena arrebatadora en su fisicidad, espeluznante en su fiereza, y despampanante en su planificación y ejecución visual. Pero también quiero detenerme en otras latitudes de violencia: el plano inolvidable, tan bello y terrible al mismo tiempo, que nos muestra a la prostituta que Nikolai acaba de beneficiarse, desnuda, recogida en posición semi-fetal, susurrando una cantinela de su Ucrania natal.

http://www.imdb.com/title/tt0765443/

http://www.rottentomatoes.com/m/eastern_promises/

todas las imágenes pertenecen a sus autores.

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