LA PRUEBA DEL CRIMEN

Running Scared

Director: Wayne Kramer.

Guión: Wayne Kramer.

Intérpretes: Paul Walker, Cameron Bright, Vera Farmiga, Chazz Palmintieri, Karen Rodin, Johnnie Messner, Alex Neuberger.

Música: Mark Isham.

Fotografía: Jim Whitaker.

EEUU. 2006. 119 minutos.

 

Aderezo terrorífico

 

Las maneras que el guionista y realizador Wayne Kramer apuntaba en The Cooler vuelven a dar ciertos frutos en este thriller cuyos excesos de efectismo y adrenalina enlatada se ponen al servicio de otros patrones, narrativos y estilísticos, dignos de mención. Tal como ya nos anuncia el título original – Running scared, corriendo asustado- y su referencia al menor que tan bien incorpora Cameron Bright, nos hallamos ante una historia que pretende amasar el vitriolo narrativo y estético del thriller con algunos aderezos asimilables al terreno terrorífico. Quizá bajo su trama de persecuciones y tensiones en una noche cualquiera de la jungla urbana, Kramer se sirve de la presencia –deliberadamente lacónica- del niño Oleg para rubricar una sutil parábola sobre la fina y subjetiva línea que puede existir entre aquellos dos géneros, haciéndolo explícito en el delirante y atroz episodio de los pederastas, brillante interludio narrativo en el que hallamos unas fórmulas expositivas brillantes, que podría haber firmado Paul Thomas Anderson.

 

 

En Brighton Beach

 

Si en The Cooler nos adentrábamos en una sórdida serie negra con elementos cómicos (aunque el humor también fuera negro), en esta ocasión se produce un neto tránsito hacia el más ortodoxo (y me temo que manido) cine de acción, optando Kramer por un mayor efectismo tanto narrativo -con imaginativos pero tramposos planos que nos recuerdan al David Fincher de The Fight Club– como argumental –la trama utiliza los ya cansinos twist a los que en el género estamos acostumbrados, y que, a pesar de su correcto tratamiento en imágenes, aportan el bagaje más olvidable de la película-. Pero esos a menudo desopilantes excesos a los que la historia somete al protagonista Paul Walker y a Cameron Bright (obvio citar al resto de sus familias) se hallan bien enmarcados en su espacio, los turbios negocios de la mafia rusa en Little Odessa y en Brighton Beach, los conflictos se plantean con suficiente habilidad como para mantener en vilo al espectador constante un metraje más bien denso, y los personajes –a salvo las convenciones finales- respiran una turbiedad que enriquece la propia pulsión y sentido de la historia (me quedo con el extravagante y divertido homenaje a John Wayne con el que se despacha al personaje de Anzor, el ambiguo padre de Oleg).

 

  

Wayne Kramer

 

Kramer se somete en exceso a los cánones más artificiosos del género, y a menudo su película se convierte en poco más que un atractivo pastiche del suspense cinematográfico-comercial. Sin embargo, en secuencias puntuales el realizador despunta esas mismas maneras que ya le conocíamos los que visitamos la también irregular pero bien interesante The Cooler. Al respecto de ello, me permito terminar con un pronóstico. Si al Sr. Kramer le da por explotar su pericia narrativa en un apartado más dramático, puede que no tarde mucho en regalarse una nominación –a guión o dirección- a los Oscar de Hollywood. O si tenemos un poco más de suerte nos regalará una película redonda.

http://www.imdb.com/title/tt0404390/

http://movies.about.com/od/runningscared/a/runningwk021406.htm

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

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