UNA HISTORIA DE BROOKLYN

The Squid and the Whale

Director: Noah Baumbauch.

Guión: Noah Baumbauch

Intérpretes: Jeff Daniels, Laura Linney, Owen Kline, Jesse Eisenberg, David Benger, Ana Paquin.

Música: Britta Phillips y Dean Wareham.

Fotografía: Robert D. Yoeman.

EEUU. 2005. 91 minutos.

 

Afectividades

 

De puntillas aterrizó en España esta obra escrita y dirigida por Noah Baumbauch, y que, al parecer, recoge las experiencias autobiográficas de los años de mocedad del escritor/director, cuando él y su hermano sufrieron el advenimiento del divorcio de sus padres. Obra de visionado interesante, The Squid and the whale (“el calamar y la ballena”, título que remite a un elemento de carga metafórica que aparece en los últimos compases del filme –sobre el acomodaticio título español, decir que parte de la inutilidad y va hacia ella: si esta película tuviera vocación comercial podría entenderse el intento de buscar algo más convencional, y sin perjuicio de que no es el caso, tampoco tiene Brooklyn un peso más allá de circunstancial en el devenir de la historia-) halla su punto fuerte en la carga de intimidad que a menudo alcanza la película en su radiografía de la familia Beckman, así como la belleza de la propuesta lírica que la historia contiene, que se va trazando en el progresivo cambio de punto de vista de Walt, el hijo mayor de los Berkman, cuando descubre que su admiración ciega por el intelectualismo de su padre esconde una vacuidad campante en el ámbito afectivo, llevando ese doloroso procedimiento de aprendizaje emocional a reconocer la virtud de la ternura de su madre una vez liberado de esa especie de coraza que ocluía el recuerdo.

 

 

La sombra de Wes Anderson

 

  Se trata sin duda de un filme más atractivo que redondo, toda vez que la caligrafía de Baumbach – en parte, pupila de Wes Anderson, productor ejecutivo del filme- calibra su intensidad en el continuo y fácil recurso a los primeros planos y la repetición de encuadres reconocibles –lo que resulta hasta cierto punto efectivo-, pero le perjudica cierta tendencia a la elipsis que en el fondo no revela otra cosa que la falta de cohesión del guión. Por otra parte, la impostada frialdad como estrategia narrativa –heredera natural evidente del realizador de The Royal Tenenbaums– puede resultar jocosa en ocasiones, pero también deja patente en otras cierta arrogancia expositiva que, para mi humilde gusto, la naturaleza de la historia no demandaba. Con todo, The Squid and the whale se conserva en la retina como una muestra lo suficientemente sugestiva de esa especie de género off-Hollywood que tiende a bucear sanamente en las pulsiones emocionales, miedos, pasiones y decepciones de los microcosmos familiares.

http://www.imdb.com/title/tt0367089/

http://rogerebert.suntimes.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/20051103/REVIEWS/51018003/1023

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

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