GANGS OF NEW YORK

Gangs of New York.

Director: Martin Scorsese.

Guión: Jay Cocks, Steven Zaillan y Kenneth Lonergan, basado en una historia del primero.

Intérpretes: Leonardo Di Caprio, Daniel Day-Lewis, Cameron Díaz, Brendan Gleason, Liam Neeson, John C. Reilly, Jim Broadbent.

Música: Howard Shore.

Fotografía: Michael Ballhaus

Montaje: Thelma Schoonmaker

EEUU. 2002. 167 minutos.

 De lo descomunal 

     Resulta acaso temerario para quien suscribe acercarse a una obra tan monumental como es esta propuesta de Scorsese con la limitación de la palabra y del lapso de tiempo que pueda durar elaborar esta reseña. Más todavía si tenemos en cuenta lo que es obvio: que el engranaje de la industria de Hollywood, con la sempiterna excusa comercial, nos ha birlado (y se dice demasiado rápido) más de una hora de metraje de este brillante fresco sobre la historia de la ciudad de Nueva York y de la gente que forjó (y a qué precio) lo que es ahora.

 

Hiperrealismo mítico

   Así que el maestro Scorsese y su filme, que resultó ser tal vez la película más esperada de la década, fue traicionado por sus responsables económicos, en un acto de bajeza muy común pero no por ello menos deleznable. Pero celebremos que el realizador –con la inestimable ayuda de su montadora Thelma Schoonmaker- no corriera la misma suerte que el Reverendo y el Carnicero. La traición no fue mortal: es cierto que Gangs of New York ha visto claramente desmerecido el desarrollo del grueso de sus personajes, y en su segmento central, el propio devenir de la trama; pero ha conservado su grandeza, su majestuosidad, una majestuosidad que invade la retina ya desde los megalómanos decorados de Cinecittá, que encuadran ese hiperrealismo mítico con el que Scorsese disfruta barnizando su historia y otorgándole ese rebato epopéyico, donde del primer al último plano del metraje los protagonistas (todos ellos resueltos con solvencia por los actores, aunque se lleve la palma un impresionante Day-Lewis) viven como fieras salvajes, llevados al límite por unos sentimientos e impulsos tan primarios que dan miedo, tanto miedo como Five Points, ese mestizado barrio del Manhattan primigenio.

 

Retrato socio-histórico

     Resulta más bien improbable casar la densidad y ambición del relato con los escasos 170 minutos de este metraje comercial. Pero la mirada de Scorsese, aun mutilada, sabe compaginar por la vía simbólica la descripción panorámica de un tiempo y un lugar (incesante la primera y última hora de metraje, alcanzando momentos sublimes de belleza formal) con la percepción subjetiva, la visceralidad de que participan los protagonistas de la función. Así, los diálogos y situaciones que desgranan la relación entre los personajes están perfectamente engrasados (también los que dibujan el romance entre DiCaprio y Díaz, a pesar de lo vomitado por ciertos críticos miopes), y su único hándicap es su falta de un mayor desarrollo. Tal vez una consecuencia de esta concentración de la historia sea la forma quizá abrupta en que se alcanza la abstracción narrativa que jalona los últimos compases de la película: los personajes ceden su protagonismo a la propia ciudad de Nueva York, y el filme envoca, aunque sin perder su concepción visual, la senda del retrato socio-histórico puro y duro, con continuos enlaces de planos generales y múltiples montajes paralelos, sobre los altercados acaecidos a raíz de aquel amotinamiento que obligó al ejército a intervenir de forma sanguinaria contra la ya maltrecha población civil. Es en ese desenlace donde aparece ya desatada la visión nada complaciente del realizador sobre la oscura realidad de la ciudad, los crueles subterfugios del poder reinante y los terribles acontecimientos acaecidos en la que ahora está erigida, aun sin sus Torres Gemelas, como capital del mundo occidental.

 

 Masterpiece

    Y en ese desenlace, aunque saturado de imágenes, tienen éstas tal fuerza que producen una indescriptible desazón en el espectador, quien, a pesar de tantos pesares, al terminar la función -con la hermosa melodía que habla de las manos que construyeron América, puntuando una progresiva puesta al día del escenario real, en una bella transición de la imagen que no cumple una función meramente estética-, debe reconocer que el maestro Scorsese ha despachado otra obra maestra, quizá desde las entrañas, quizá la más difícil.

http://www.imdb.com/title/tt0217505/

http://www.herbertasbury.com/gangsofnewyork/

http://www.rottentomatoes.com/m/gangs_of_new_york/

http://www.zinema.com/pelicula/2003/gangsofn.htm

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

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