AMADEUS

Amadeus

Director: Milos Forman.

Guión: Peter Schaffer, basado en su propia obra.

Intérpretes: Tom Hulce, F. Murray Abraham, Elizabeth Berridge, Roy Dotrice, Simon Callow, Jeffrey Jones, Christine Ebersole.

Fotografía: Miroslav Ondricek

EEUU. 1984. 155 minutos.

 

Envidia

El talento cinematográfico de Milos Forman ya estaba fuera de toda duda cuando en 1984 nos regaló esta espléndida biografía libre de uno de los mayores compositores de todos los tiempos, Wolfgang Amadeus Mozart. Amadeus es una mayúscula película de época, un interesante acercamiento a la vida del genio, y, sobretodo, una apabullante exploración en las latitudes emocionales de la envidia, exploración psicológica que también permite reflexionar –desde la oposición entre Salieri y Mozart- sobre los procesos de creación artística, sobre la diferencia entre artesanía y auténtico genio, sobre la incomprensión que despiertan los grandes maestros, y, en la materialización de todo ello, sobre la inercia social mediocre que lastra el talento, por ser entendido como una transgresión del orden establecido (en el seno de una sociedad en la que, citando una imagen de Lluís Llach, “brilla lo más banal mientras se apagan las raras estrellas”).

 

Viena, Mozart

  De Amadeus sorprende en primer lugar el encourage, la labor de diseño de producción y de vestuario (aspectos técnicos, estos y otros que fueron premiados por la Academia: el filme se alzó con ocho estatuillas). La métteur en scéne de Forman, por su parte, se toma tiempo e interés en la plasmación de las opulencias de la Viena de la época (y la ilustración de las óperas compuestas por Mozart), pero también  personifica, en toda su frialdad, su condición de testigo mudo de la progresiva decadencia (-asesinato) de Mozart (aunque el filme está principalmente rodado en interiores y se utilizan panorámicas de las avenidas vienenses a menudo como secuencias de transición, conforme nos vayamos acercando al desenlace se enfatiza progresivamente el contraste entre esas espaciosas calles y el cuarto en el que el compositor vive encapsulado componiendo su propio réquiem). Viena es, pues, una de las codas que puntean la narración; la otra es, claro, la música del compositor, cuyo tratamiento-inserción resulta de lo más lúcido y emocionante del filme (especialmente en su tramo final, en la representación de La Flauta Mágica y en los pasajes desquiciantes que muestran la gestación del que será el ya mencionado y propio Réquiem).

  

Antítesis

  Todo para acompañar un relato, construido en forma de flash-back, que enfrenta a dos personajes antitéticos, Mozart y Salieri, el enfrentamiento entre el gozo y la sombra, el genio y el artesano, el temerario y el hipócrita, el pobre y el poderoso… El texto vivo en imágenes resulta fascinante, cargado de matices, de detalles escabrosos, de horror y de dolor. A ello coadyuvan dos no menos portentosas interpretaciones de Tom Hulce y F. Murray Abraham, que arrastran su sino durante el largo metraje de esta sinfonía visual. La grandeza de Amadeus se retiene en la retina, y su poder de sugestión no parece condenado a envejecer. Una película espléndida.

http://www.imdb.com/title/tt0086879/

http://www.labutaca.net/52berlinale/amadeus1.htm

http://www.imaginacionatrapada.com.ar/Cine/amadeus.html

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

 

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