NACIDO EL CUATRO DE JULIO

Born on the fourth of July.

Director: Oliver Stone.

Guión: Oliver Stone y Ron Kovic, basado en la obra del segundo.

Intérpretes: Tom Cruise, Raymond J. Barry, Caroline Kava, Frank Whaley, Jerry Levine, Willem Dafoe, Kyra Sedgwick.

Música: John Williams.

Fotografía: Robert Richardson.

Montaje: David Brenner & Joe Hutshing

EEUU. 2006. 107 minutos.

 

VA Men

Tras la descarnada y brillante epopeya cinematográfica que fue Platoon, obra que de hecho marcó el exorcismo de los fantasmas de Vietnam de la mano más inspirada y autobiográfica de Oliver Stone, el realizador de JFK continuó con su trilogía sobre el conflicto bélico del sudeste asiático con la fidedigna adaptación de la obra homónima (y también autobiográfica) de Ron Kovic, otro Vietnam Vet, que fue herido y regresó parapléjico a su país, y que en los turbulentos años de aquel conflicto, con la óptica del dolor, la madurez intelectual, y las nuevas corrientes de pensamiento de su lugar natal, fue modificando de forma radical su postura ante la guerra, y se convirtió en un antibelicista y feroz crítico de la política exterior norteamericana (decir que la historia de Ron Kovic inspiró asimismo otro canto a la paz, el himno rockero más desgarrado de Bruce Springsteen, Born in the USA).

        

Pérdida de la inocencia

Oliver Stone, secundado en las tareas de guión por el propio Kovic, y contando con el respaldo comercial de la actuación protagonista de una star de la magnitud de Tom Cruise (quien, por cierto, rubrica una actuación memorable), continúa vengándose del pasado haciendo del adoctrinamiento seña dramática. En efecto, esta hermosa película que es Born on the fourth of july no ceja en ningún momento de su extenso metraje de puerilizar con los nada livianos argumentos del que perdió la inocencia y sus piernas en una selva asiática por encargo de los señores de la guerra y con el señuelo de una idea, la defensa de la democracia frente al comunismo y su estrategia del dominó. La película se divide en cuatro segmentos muy bien definidos: el primero, la adolescencia de Ronnie y la atracción que en él ejercen los postulados militaristas y anticomunistas de la administración de Kennedy y Johnson; segundo, la oscura y desquiciante realidad de la guerra (en cuatro secuencias, todas ellas memorables, que parecen arrancadas de Platoon, aunque la última de ellas –el momento de ser evacuado- las supere en crudeza); tercera, el lento despertar a la realidad con el dolor de los compañero en las pésimas condiciones de los hospitales de veteranos, carentes de la necesaria dotación infraestructural por parte de la Administración; cuarto, el más extenso, la definitiva ruptura de Kovic con ese falso patriotismo que le llevó a aceptar a pie juntillas unas doctrinas que ni siquiera comprendía.

 

Música de la emoción

Con su avance punteado con ribetes melodramáticos, las imágenes trasladan al espectador, casi siempre con mucha contundencia, el dolor y la frustración infinita de quien ha pagado tan alto precio por los intereses ajenos. Secuencias como el asesinato accidental de Wilson, la citada extrema unción de Kovic en el campamento militar tras sufrir la grave herida, la angustia y frustración que siente en el hospital porque la enfermera le ha tenido abandonado durante mucho rato, el regreso a casa con ojos muy distintos esperándole, la patética pelea en un lugar perdido de México con otro veterano minusválido, o el parlamento improvisado en un meeting de Nixon, entre abucheos de los simpatizantes del político, quedan como momentos de intensidad y emoción desatada, y de caligrafía tan cristalina que no deja lugar a dudas. A la fuerza de todas estas escenas –y muchas otras- coadyuva la magistral banda sonora de John Williams, una de las mejores de su brillante carrera. En el apartado de la utilización de canciones, Stone tira de grandes iconos de las tres décadas que visita y también erige un discurso a partir de la distancia recorrida, por ejemplo, entre “Soldier Boy” y “Born on the Bayou”, o la inclusión en los pasajes centrales de dos himnos generacionales como “American Pie” y “A Hard Rain’s Gonna Fall”.

 

Patriotismo vs. fascismo

  Oliver Stone ha radiografiado en muchas de sus películas la turbulenta década de los sesenta en los EEUU, pero sus retratos nunca alcanzan lo generacional o lo abstracto. Bien al contrario (como patentizan otras dos grandes películas, The Doors y JFK), a Stone le interesaba en ese momento de su filmografía la narración de historias particulares, la doctrina desde lo concreto. En ese sentido hay que ver y analizar Born on the fourth of July, un filme con sus concesiones al sentimentalismo, pero también con muchos instantes en los que radiografía con agudeza el desamparo vital,  erigiéndose a la postre como un excelente biopic, y, simplificando ideas sin caer en reduccionismos, detallando con nitidez la diferencia, crasa, entre patriotismo y fascismo.

http://www.imdb.com/title/tt0096969/

http://en.wikipedia.org/wiki/Born_on_the_Fourth_of_July_(film)

http://www.rottentomatoes.com/m/born_on_the_fourth_of_july/

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

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