OBABA

Obaba.

Director: Montxo Armendáriz.

Guión: Montxo Armendáriz, basado en la obra de Bernardo Atxaga.

Intérpretes: Barbara Lennie, Pilar López de Ayala, Eduard Fernández, Hector Colomé, Mercedes Sampietro, Lluís Homar.

Música: Xavier Capella.

Fotografía: Javier Aguirresarobe.

España. 2005. 109 minutos.

 

Bernardo Atxaga

Dígase de entrada que la tarea llevada a cabo por Montxo Armendáriz en el apartado del guión merece todos los encomios, pues no era fácil adaptar una novela como Obabakoak de Bernardo Atxaga, cuya estructura y matices eran poco dados a esa adaptabilidad, y una novela que además se halla entre las cabales referencias de la última narrativa en Euskera. Dificultad que Armendáriz sortea con más osadía que temple, pues se atreve a perfilar líneas narrativas propias que no sólo se yuxtaponen con las literarias sino que –mediante los términos de viaje iniciático en que  la película se formula- engarzan el avance y sentido del texto: el personaje de Lourdes, la estudiante que se desplaza cámara en mano a Obaba para efectuar un ejercicio audiovisual, le debió servir a Armendáriz, y después sirve al espectador, para vehicular esa entrada en el microcosmos rural que el propio título del filme define. Anoto al respecto que en esa coda radica lo más estimulante del filme: la dialéctica establecida entre la cámara de Armendáriz y la cámara del personaje de Lourdes, las reflexiones que dimanan de los vasos comunicantes entre ambos procesos de descubrimiento, y en las entrañas de la creación de una historia.

 

Sensitivo

En la narración expansiva y cruzada (epíteto que extraigo inevitablemente de la traducción al español del título Short Cuts, el filme de Altman, obra sin duda canónica de propósitos radiográficos corales) que la película propone, la incursión en las vidas y historias que, principalmente a dos niveles cronológicos, se desgranan en aquel verde y recóndito paraje (por cierto, magníficamente retratado por el operador Javier Aguirresarobe, extrayendo un pulso telúrico que algo guarda de soterrado romanticismo) tiene una filiación visual donde prima lo sensitivo, el subtexto de aquel aprendizaje escuchado y grabado por la cámara digital antes que cualquiera de las tesis particulares sobre los encuentros y desencuentros o paráfrasis dramáticos en liza.

 

Dioramas

Moviéndose voluntariosamente en la indefinición genérica, Obaba ofrece no pocas estimulantes secuencias en las que la cámara de Armendáriz, rehuyente a cualquier alarde formal, se concentra en el pulso de los personajes, y logra extrae magníficos matices dramáticos en algunos casos, principalmente en las historias que incorporan unos inspirados Eduard Fernández y Pilar López de Ayala.  Ello no obstante, esa densidad descriptiva del filme, para nada carente de interés, arroja más irregulares resultados en el apartado tonal de la obra: Armendáriz se lanza a un ejercicio de dioramas cruzados entre la revelación y la memoria cuya composición no siempre se dirime con la intensidad narrativa suficiente, quedando en ocasiones la sensación de que todos esos resortes entre lo psicológico y lo atávico han abrazado una feliz orquestación argumental pero no visual ni rítmica. En cualquier caso, y enlazando con el inicio de la reseña, el mero atrevimiento es digno de mención, atención y respeto.

http://www.imdb.com/title/tt0397582/

http://www.egeda.es/oriafilms/Obaba.asp

http://www.labutaca.net/films/31/obaba.htm

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s