EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL REY

The Lord of the Rings:

The Return of the King.

Director: Peter Jackson.

Guión: Peter Jackson, Fran Walsh, Phillippa Boyens, basado en la obra de J. R. R. Tolkien.

Intérpretes: Ian McKellen, Viggo Mortensen, Elijah Wood, Sean Astin, Miranda Otto, Bernard Hill, Cate Blanchett, Orlando Bloom.

Música: Howard Shore.

Fotografía: Andrew Lesnie

EEUU. 2003. 195 minutos.

 

Mastodóntica empresa

Vaya por delante que los diversos interrogantes que me dejó el visionado de esta película en su estreno (paliados sólo en parte en la versión extendida del filme estrenada en DVD) no me van hacer cuestionar algo tan cierto como la mastodóntica y exitosa empresa que el valiente Peter Jackson se atrevió a asumir en la adaptación de este The Lord of the Rings del maestro Tolkien, sin duda algo más que una mera novela de aventuras. Vaya por delante que muestro mi agradecimiento y admiración al director y su incombustible equipo de trabajo, que con su empeño han conseguido recrear de forma fascinante la Tierra Media, su historiografía y sus múltiples personajes.

 

Compresión

Entrando en el análisis de este capítulo final de la epopeya, debo decir que The Return of the King es un filme espectacular como pocos, plagado de secuencias tan memorables como la llegada a Cirith Ungol, las almenas en llamas, la despedida suicida de Faramir, Ella-Laraña, la aparición en batalla de los no-muertos, o los momentos finales de Frodo y Sam en el Monte del Destino. Son sin embargo doscientos minutos de apretado metraje, y al parecer de quien suscribe –más allá de la fidelidad mayor o menor a Tolkien- la historia parece asfixiarse en esa sucesión de acontecimientos decisivos. Es por ello que debo mantener que por razones que adivino comerciales la estructura de la historia se quebró demasiado peligrosamente en el segundo capítulo, en el estirado segmento del abismo de Helm, por otro lado magnífico, pero que supuso una parada excesiva en el devenir de los acontecimientos que se paga en este tercer capítulo con una saturación evidente a los ojos de cualquier espectador, una saturación que, reitero, no obsta el pulso firme de Jackson y la sabiduría que imprime a las imágenes, pero que desaprovecha las oportunidades emocionales de tantos momentos.

 

“Por Frodo”

En el activo-pasivo se sitúan igualmente las secuencias de batalla en Minas Tirith y sus aledaños: la película le reserva a esos momentos una espectacularidad crasa que pretende (y logra, al menos en lo visual) superar la batalla del abismo de Helm, y sin embargo tanta infografía de lujo y tantos movimientos virtuosos pero fugaces de la cámara, parecen otorgarle cierta mecanicidad al segmento bélico, y eso diluye un tanto la épica que debería revestir. El conocedor de la historia, o incluso aquél que la ha interiorizado únicamente a través de las imágenes de las tres películas, acaba agradeciendo más el embate de Aragorn al grito de “Por Frodo” que la colisión de infinitas formas infográficas.

 

Cine fantástico (de calidad)

Muchos riesgos implicaba la adaptación de esta obra, y más peajes la necesidad comercialización de la misma a tan magna escala. Sin embargo, más allá de los peros debemos asumir, repito, el buenhacer de Jackson y su equipo. Son activos innegables de esta trilogía, con algunos de sus puntos más sublimes en esta tercera parte, la belleza de las imágenes, del diseño de producción pero también de la puesta en escena, la banda sonora de Howard Shore, con momentos inolvidables en imágenes, la tarea del reparto al completo (de nombres e interpretaciones mayúsculas), y, sin duda, el gusto inmarcesible de unos y otros, creadores y espectadores, por la épica de ese legado inmortal de Tolkien que, deberíamos haber sabido desde que lo leímos, ninguna película del mundo podría hacerle justicia. Lo más cercano a tan inalcanzable concepto pudo intuirse la noche de la gala de los Oscar que alzó el filme (culminación final de la trilogía) como “Best Picture of the year”. No es que pretenda otorgar sapiencia cinematográfica a la Academia de Hollywood, pero el referido dato (que ese galardón, y muchos más recayeran en la cinta de Jackson) sí demuestra que el realizador –y el texto de Tolkien- han conseguido lo que ni Lucas ni Spielberg (ni tantos otros) consiguieron antes: que el género fantástico sea tomado en serio y hasta se le llegue a colgar cierto machamo de calidad entre la crítica cinematográfica.

http://www.imdb.com/title/tt0167260/

http://www.rottentomatoes.com/m/lord_of_the_rings_the_return_of_the_king/

http://en.wikipedia.org/wiki/Lotr_rotk

Todas las imágenes pertenecen a sus autores

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s