AMERICAN PSYCHO

 

American Psycho

Director: Mary Harron.

Guión: Mary Harron, basado en la novela de Bret Easton Ellis.

Intérpretes: Christian Bale, Justin Theroux, Josh Lucas, Chlöe Sevigny, Reese Witherspoon, Samantha Matis.

Música: John Cale.

Fotografía: Andrzej Sekula

Montaje: Andrew Marcus.

EEUU. 2000. 104 minutos. 

 

Yuppie

Recuerdo la cola que trajo la preproducción de American Psycho, y la renuncia sobrevenida –desconozco los motivos- de Oliver Stone, quien prometía una salvaje y parabólica adaptación de la novela de Bret Easton Ellis. Pero la finalmente elegida para dirigir la película fue la semidesconocida Mary Harron, quien entrega una partitura cinematográfica no exenta de riesgo, pero tampoco satisfactoria. American Psycho no narra la progresiva degradación moral del yuppie protagonista, sino que simplemente se limita a describirla. Hay un crescendo de exteriorización de los demonios que Patrick Bateman –tan magníficamente incorporado por ese actorazo llamado Christian Bale- tiene perfectamente asumidos desde el inicio de la función, y esa información no se nos escatima desde un buen principio merced del recurso de la voz en off del protagonista (recurso fácil y efectivo). Harron pretende subjetivizar al máximo las imágenes, y por ello las caracteriza con una frialdad que se pretende (sin lograrlo) asfixiante: la decoración de esos apartamentos del Upper West, los locales sibaritas, el despacho o la sala de reuniones de la firma Pierce & Pierce

¿Lección sociológica?

El mayor problema de la película es que su gráfico (sólo a ratos atractivo) avance narrativo no puede esconder su indefinición, que la nebulosa del desenlace nos deja demasiado patente: no sabemos si Harron pretende llevarnos por la senda del cine de terror –ésa es la apariencia de diversas secuencias, algunas tan bien llevadas como el asesinato a hachazos a ritmo de Huey Lewis- o si se atrevía con un relato sociológico: el opaco desenlace –con referencias a Ronald Reagan- pretende dejarnos esa impresión, pero hay que achacarle a la película una flagrante falta de concreción en ese sentido; porque se entiende que el repaso de la superficialidad y el materialismo vacuo de aquel tipo de personajes que poblaron Wall Street en los ochenta es la causa de la psicótica personalidad del protagonista, pero esas deducciones –sacadas de secuencias en las que quiere aflorar la envidia mutua que se dispensan por tener la mejor tarjeta de visita, la mejor novia o la mejor mesa reservada- podrían haberse enriquecido si tras los acontecimientos que se nos narran existiera un discurso más bien articulado. Y a pesar de mi afición por Oliver Stone, no seré yo quien diga que el realizador de (curiosamente) Wall Street hubiera extraído una mejor radiografía. Quién sabe.

 http://www.imdb.com/title/tt0144084/

 http://www.metacritic.com/video/titles/americanpsycho?q=american%20psycho

http://www.ew.com/ew/article/0,,318714,00.html

http://grad.uprm.edu/tesis/messiervartan.pdf

http://archive.salon.com/ent/movies/int/2000/01/26/psycho/index1.html

Todas las imágenes pertenecen a sus autores  

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