LUNA DE AVELLANEDA

Luna de Avellaneda

Director: Juan José Campanella.

Guión: Juan José Campanella y Fernando Castets

Intérpretes: Ricardo Darín, Eduardo Blanco, Mercedes Morán, Valeria Bertuccelli, Silvia Kutika, José Luis López Vázquez

Música: Ángel Illarramendi   

  Fotografía: Daniel Shulman.

Montaje: Camilo Antolini

Argentina. 2004. 126 minutos

 

La fórmula

        De las colaboraciones cinematográficas de Juan José Campanella y Ricardo Darín hasta la fecha del estreno del filme que nos ocupa, El hijo de la novia es la opción más sencilla, tramposa y asequible. El mismo amor, la misma lluvia, la más elaborada, la más brillante –y curiosamente, la primera de las tres. La recién estrenada en España Luna de Avellaneda, la más difusa, por momentos fallida.  El filme reproduce los mecanismos de la reciente cinematografía argentina que han dado en la diana comercial por estos pagos. A saber, un protagonista en tesituras de tintes más o menos románticos, y enfrentado a un destino aciago que personifica el devenir trágico de todo un pueblo, el argentino; un aliento a ese romanticismo –personificado en mujeres, o en padres que quieren renovar sus votos, o en clubes que recuerdan esos viejos buenos tiempos-; y finalmente, un contrapunto cómico, expresado con una sucesión más o menos sistemática de gadgets hilarantes, con más la presencia del personaje cómico, que siempre encarna Eduardo Blanco (repitiendo una y otra vez el mismo personaje).

 

Confusión

        Si al referido esquema, y a la narrativa de Campanella, hay que reconocerle su limitado pero cierto mérito, ello no obsta a que la fórmula se venga vieja, si se repite hasta tres veces. Creo que consciente de ello, Campanella abordó con esta película una empresa algo más comprometida, un retrato más coral que personifique un poco más el drama económico que de las anteriores películas subyacía de un modo más mediatizado por la trama. Se nota ese empeño en el desarrollo argumental, pero también las limitaciones del realizador para llevarlas a buen puerto: Luna de Avellaneda adolece de un metraje excesivamente largo, una inconcreción en el desarrollo dramático de algunos personajes (que, por lo demás, corren graves riesgos de caer en la estereotipación), y en definitiva una confusión palpable en muchos segmentos de la narración, que demuestra lo complicado que resulta hacer bailar al son de una única narración diversos personajes con peso específico.

 

Destellos

En ese sentido, entiendo que esta es una película parcialmente fallida, donde lo que mejor funciona es lo que siempre funciona, la interpretación de Darín abocada al sentimiento de pérdida, y todo lo que la película logra transmitir con ello. De la nebulosa restante, es justo rescatar diversos pasajes que brillan con la luz propia de una buena manufactura escénica, como aquel en el que el olfato de la hija de Darín es el único que no reprueba la fragancia del único perfume que su padre se ha podido permitir, o elecciones narrativas inteligentes como la que queda representada en la secuencia que Darín descubre la malversación de fondos por parte de la tesorera del Club y el tratamiento de la escena ni siquiera hace asomo de ningún tipo de repudia por esa actitud, emfatizando la legitimidad de sus motivaciones en esa dramática coyuntura.

http://www.imdb.com/title/tt0347449/

http://www.filmaffinity.com/es/film629789.html

http://www.labutaca.net/films/25/lunadeavellaneda.htm

http://www.redsistemica.com.ar/murillo.htm

http://www.leedor.com/notas/ver_nota.php?Idnota=262

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