CALLEJON SIN SALIDA

Cul-de-sac

Director: Roman Polanski.

Guión: Roman Polanski y Gérard Brach

Intérpretes: Donald Pleasence, Françoise Dorléac, Lionel Stander, Jack MacGowran, Iain Quarrier, Geoffrey Sumner, Patrick Wymark.

Música: Krzysztof Komeda

Fotografía: Gilbert Taylor

GB. 1966. 107 minutos.

Negro y absurdo

Roman Polanski rubrica Cul-de-sac en 1966, poco después del estreno y feliz repercusión de Repulsión. Aún filmará una tercera película en Gran Bretaña, El baile de los vampiros (The Fearless Vampire Killers), pero la emblemática sátira vampírica protagonizada por Sharon Tate siempre se disocia de los dos títulos precedentes, que en cambio son vistos a menudo como una suerte de díptico en el que cada título resulta complementario del otro. Dejaremos los juicios al respecto a la crítica más teórica; en mi humilde punto de vista, esa percepción trae causa sobre todo del hecho de que se trata de dos películas en blanco y negro (precisamente las últimas que rubricará el cineasta), y que en este Callejón sin salida Polanski no hace otra cosa que revisar algunos, pocos, de los ítems que había explorado en sus inicios como cineasta, y mixturarlos con juegos (que se revelarán bastante artificiosos) formales de la por entonces tan envalentonada marea de la modernidad cinematográfica, no sé si aprovechando el prestigio labrado con Repulsión para reivindicarse en este tercio bien distinto al del género terrorífico, el de la comedia negra ribeteada por lo absurdo, opción mucho menos convencional que sin duda le afianzó como un autor ávido por la experimentación (definición autoral que, por un lado, era y sigue siendo innegable y, por otro, ya matizaría en su citada subsiguiente película).

 

El filme desobedece pertinazmente las convenciones, aunque sí que puede afirmarse que extrae su escueta premisa y conflicto (y aún cabría añadir desenlace) del paisaje noir clásico, y que de forma intermitente juega a la apariencia de accionar resortes prototípicos del cine de suspense (aunque sea para proponer acto seguido interrupciones súbitas y fugas en toda regla de esos tópoi narrativos).  En esta historia protagonizada mayoritariamente por tres personajes que conviven en asimetría, las bazas cinematográficas a esgrimir emergen del y derivan siempre en el escenario, un viejo castillo ubicado en un lugar perdido de Northumberland –y del que se nos cuenta que en él Walter Scott escribió su famosa novela aventurera Rob Roy– y poblado por una pareja de poco menos que recién casados muy mal avenida; en ese escenario que podría pero no pretende evocar voltajes románticos, acaece la totalidad del relato, cuyo conflicto se desgrana a partir de la llegada de un tercero, un gángster (y en realidad un cuarto, pues le acompaña un compañero moribundo), que recaba accidentalmente en aquel lugar perdido y viene a retener/raptar a la pareja infeliz mientras espera la llegada de un auxilio que nunca parece que llegará.

 

Con aspiraciones narrativas muy alejadas a las blandidas en su película precedente, Polanski puebla y sobrecarga ese escenario de objetos de innegable relevancia en el relato (desde el vestuario de los personajes, a infinidad de gallinas y huevos, pasando por diversas armas de fuego, desde un teléfono a una colección de discos, …) y que no hacen otra cosa que puntuar por la vía más extravagante la ya de por sí grotesca tragicomedia humana que ha lugar. Sí que comparte con Repulsión una trabajada labor lumínica con el contrastado blanco y negro, que es la que al fin y a la postre le confiere al filme sus mejores réditos, en soluciones visuales de innegable plasticidad que vienen a darle empaque, aunque sea de forma aislada, a la personalidad decididamente kitsch del relato.  Menos feliz resulta en cambio –o quizá me lo resultó a mí al revisar la película más de cuarenta años tras su realización– el destilado de pulsiones psicológicas y comentarios satíricos de diversa índole (incluyendo la broma política) que Polanski y Gérard Brach manejan en su libreto y el primero fija en las situaciones y diálogos que se imprimen en las imágenes del filme; aunque el arranque de la función y determinados de sus pasajes ostentan una extraña y reseñable cualidad hipnótica, el conjunto sufre las consecuencias de una sobresaturación de ideas en ese airado abordaje de lo hiperbólico y el absurdo, hasta desaguar demasiado peligrosamente en lo abrupto y lo anecdótico.

http://www.imdb.com/title/tt0060268/

http://studiesincinema.blogspot.com.es/2011/04/cul-de-sac.html

http://parallax-view.org/2011/08/21/cul-de-sac-%E2%80%93-waiting-for-katelbach/

http://acidemic.blogspot.com.es/2011/02/waiting-for-katelbach-dorleac-cul-de.html

Todas las imágenes pertencen a sus autores

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