AVIONES

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Planes

Director: Klay Hall

Guión: Jeffrey M. Howard

Música: Mark Mancina

Montaje: Jeremy Milton

Intérpretes:  Dane Cook, Stacy Keach, Brad Garrett, Teri Hatcher,

Julia Louis-Dreyfus, Priyanka Chopra, John Cleese, Cedric the Entertainer

 EEUU. 2013. 88 minutos

Sobrevolando Pixar, aterrizando en Disney

 En Air Mate, uno de los muy ingeniosos cortometrajes de la Pixar de la serie Cars Toons que en España se conocen como “Los cuentos de Mate”, la inefable grúa de Radiador Springs se convierte en nada menos que un avión de exhibición, recibe una clase acelerada de aviación, da piruetas en los cielos e incluso se deja acompañar por la versión alada de su inseparable Rayo McQueen, todo ello en apenas cinco y jugosos minutos. Cuando trascendió el proyecto de Planes, que se nos vendió como un spin-off de Cars pero de inferior presupuesto, de hecho de la división de la Disney que manufactura filmes que conocen una breve andanza cinematográfica o que se estrenan directamente en formato doméstico (como las simpáticas películas de Campanilla, una de las cuales, Campanilla y el tesoro perdido (2009) supone la única credencial en largometrajes de Klay Hall, el firmante de esta Aviones), uno ya podía imaginar que nos hallaríamos lejos de las formidables latitudes creativas de la excepcional película que John Lasseter dirigió en 2006, que Cars 2, su menor, pero a pesar de todo llena de virtudes, secuela cofirmada por el mismo con Brad Lewis en 2011, o incluso que Air Mate o los diversos otros y muy recomendables cortometrajes de la Pixar protagonizadas por el bólido rojo y la grúa marrón óxido.

 

Datos de producción relevantes para que el visionado de Aviones resulte satisfactorio, en el sentido de cumplir sobradamente con las expectativas. Pero al respecto también debe decirse que, por otro lado, esas expectativas no son las que se han vendido al gran público (“sobrevolando el cielo de Cars”, reza el tagline de la película), y que en Aviones se esconde también una ansia de explotación de merchandising que diría que va pareja, o incluso supera, las expectativas de la Disney en cuanto a los réditos que la película pueda obtener en las taquillas. Sin embargo, Cars es un clásico, y nuevas generaciones de grandes y pequeños siguen y seguirán descubriéndola, por lo que esa idea tan lucrativa de vender miniaturas de los protagonistas motorizados de la película sigue dando fabulosas cifras de negocio a la Disney; en cambio, Planes está condenada a pasar rápidamente de moda, ni por tanto poder renovar los stocks de juguetes sin miedo a alcanzar una fecha de caducidad.

 

De hecho, aunque Lasseter aparezca como productor ejecutivo del filme, su Pixar no es la responsable del proyecto, que viene con las únicas credenciales de la Disney. En Planes hallamos la voz de Cedric The Entertainer en el personaje de Leadbelly Bottom, el avión amigo de Dusty que aparece al principio, y que parece un claro homenaje a Tom Mate; también aparecen los tractores-vaca, un coche presentador televisivo, Brent Mustanburger o un zeppelín que aparecía al principio de Cars, pero poco más reconocerán los fans de aquellas películas en esta Aviones, descontando, por supuesto, esa definición visual de ojos y boca en el frontal de los coches convertidos en aviones. El bagaje es, a poco de pensar en la infinidad de posibilidades, breve: Lasseter ha cedido pocos elementos idiosincrásicos a la película de Klay Hall, lo que viene a indicar la cierta pereza que al artífice de la Pixar debía despertarle el proyecto, o al menos su perfil de concreción. En cualquier caso, Planes es una película entretenida, llena de imágenes de impactante espectáculo cinético –que además incorpora hermosos parajes de todo el mundo, pues en el filme se relata una carrera aérea que cubre un completo viaje alrededor del globo-, con un acabado visual que, si está lejos de la calidad de detalle de las películas Pixar, resulta irreprochable. Ahora bien, el guión es demasiado rutinario, está plagado de clichés y de ideas recicladas de productos de la factoría de toda la vida, y hubiera necesitado de un trabajo de desarrollo de personajes –empezando por el mismo Dusty, cuyo arco de progresión dramática es nulo– que brilla por su ausencia, y que marca la diferencia entre la emoción que, por ejemplo, suscitaba el clímax de Cars y la sensación formulaica que queda tras los enunciados de los grandes valores –la amistad, la superación de los propios miedos, la redención, la humildad, el trabajo en equipo…– que maneja la película y que, a pesar de transcurrir la mayor parte del metraje en el cielo, carecen irónicamente de oxígeno. Otro de los hándicaps del filme, al menos para según qué paladares, es el tufillo de conservadurismo y los énfasis patrioteros (que no patrióticos) que se dejan ver en la subtrama del veterano avión de guerra Skipper y en el final de la película, y que me sirven para trazar otro ejemplo-diferencia entre la manera de hacer de la Pixar y la de la Disney: en Cars, había un militar, el jeep Sargen, secundario que aportaba bromas al contraste con su colega hippie, la furgoneta Volkswagen Fillmore; en Planes, en cambio, ese militar cumple una función narrativa mucho más específica e importante, con la que, a la postre, no conviene hacer ninguna broma.

http://www.imdb.com/title/tt1691917/?ref_=rvi_tt

Todas las imágenes pertenecen a sus autores

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