BUSCANDO UN BESO A MEDIANOCHE

 

In search of a midnight kiss

Director: Alex Holdridge.

Guión: Alex Holdridge.

Intérpretes: Scoot McNairy, Sara Simmonds, Brian McGuire, Kathleen Luong, Twink Kaplan, Robert Murphy.

Montaje: Frank Reynolds y Jacob Vaughan.

Fotografía: Robert Murphy.

EEUU. 2007. 93 minutos.

 

¿Happy New Year?

 

El largo título de esta obra de Alex Holdridge, In search of a midnight kiss, define a la perfección la premisa argumental de la película, si bien esa “medianoche” es especial, quizá la más especial del año, pues la acción del filme transcurre en Nochevieja, dato cabal para definir las motivaciones de los dos personajes protagonistas para solicitar ese beso, en una red social de Internet, solicitud con clara connotación de necesidad de human touch a juzgar por los antecedentes al borde de lo depresivo que el propio Wilson define en un escrito que se transcribe en off (y en el caso de Vivian, aunque su presentación sea deliberadamente más parca, su fumar compulsivo y el recurso a un cocktail de gradación alcohólica nos hablan de desequilibrio). El filme de Holdridge tiene muchos aciertos, y uno de ellos es sin duda su clarividencia para describir la cualidad fronteriza de los acontecimientos, el marco de esa efeméride, el New Year’s Eve, para canalizar los cambios que se operan en el ánimo y la voluntad de Wilson y Vivian, y delimitando perfectamente tres secuencias en un itinerario setimental: la antesala de esa medianoche de año nuevo, la culminación que se produce al finalizar esa cuenta atrás y mientras dura esa noche tan especial, y el nuevo escenario que se plantea a la mañana siguiente. Siguiendo la narración el punto de vista de Wilson, la definición de esos tres estadios motivacionales/sentimentales resulta más asible en lo que al protagonista masculino concierne, pues se alinea con el propio planteamiento de la función, y en cambio las razones y sentimientos de Vivian irán descubriéndose a medida que Wilson pueda penetrar en ellos.

 

Paisaje cínico

 

La película ha sido publicitada y también saludada por la crítica como cine-indie-del-auténtico, refiriéndose a que el filme se desmarca de las películas de bajo presupuesto pero auspiciadas por alguna división inferior de los grandes estudios (caso de filmes como Little Miss Sunshine o Juno) y que obedece a parámetros estéticos más cercanos a las de obras  de tipos como Jim Jarmusch o Gus Van Sant (e incluso se la ha comparado con Clerks de Kevin Smith), aunque en realidad la narrativa propuesta por Holdridge sea en el fondo (y sin que ello signifique ningún descrédito) mucho más convencional, pues el filme se pliega en parte a la estructura canónica de la comedia romántica. Otra cosa es que, y eso la hace trascender como película (y también descollar como cine-indie-del-auténtico más allá de las condiciones de producción), las bondades del guión utilicen esa plantilla romántica para plantear un estudio de personajes riguroso y más bien agrio, fuertemente enraizado a una mirada sociológica/generacional: treintañeros que habitan en una ciudad como Los Angeles. El protagonista es un escritor frustrado, y la protagonista, una actriz frustrada. Ambos representan a la perfección el paisaje cínico que los Doors describían en LA Woman (¿Are you a lucky little lady in the city of lights? ¿Or just another lost angel?), y la pareja de secundarios amigos de Wilson, otra vertiente menos esencial pero en el fondo igual de árido de aquel paisaje: Jacob es el único que se gana la vida, porque es un disk-jockey de cierto renombre (los teatros no tienen cabida en Los Angeles, pero sí un buen pinchadiscos de música electrónica), pero la relación con su novia Min no funciona tan bien como marcan las apariencias, por rotundas que éstas sean (se prometen en matrimonio); por un lado, Jacob le dice a Wilson que “las asiáticas quieren quedarse embarazadas de un blanco para conseguir la nacionalidad”, lo que sutilmente indica una capitulación por parte del personaje, pues no es ningún ingenuo; y, para confirmar lo endeble de esa relación sentimental, Min intentará liarse con Wilson en los lavabos de la discoteca en la que su marido la está esperando para entregarle un anillo de compromiso.

 

Inhóspito

 

Jacob y Min nos hablan de una triste renuncia, y Wilson y Vivian, cuyo particular periplo nos sitúa en el contexto de un eventual inicio de relación sentimental, quieren detener el tiempo, quieren evadirse de sí mismos, en su larga cita que les lleva de un lado a otro por las calles de Los Angeles del mismo modo que Ethan  Hawke y Julie Délpy recorrían los rincones de Viena o de París en el díptico formado por Before Sunrise y Before Sunset dirigido por Richard Linklater. Sin especiales alardes escénicos (la película carece de ellos casi en su totalidad, quizá por la confianza de Holdridge en el buen material contenido en su propio libreto, que le llama a efectuar una transcripción visual sencilla, concisa), el filme sí que se sirve de ciertos encuadres y de la tarea lumínica en b/n para resaltar una ciudad fea, que algo tiene de decrépito, de inhóspito.

 

Clímax

 

El balanceo entre las cadencias dispares (entre lo dramático y lo hilarante) contenidas en los diálogos de la pareja protagonista desaguan bien en varias secuencias climáticas bien escritas, bien ejecutada en imágenes  y bien interpretadas por Scoot McNairy y Sara Simmonds, los actores que encarnan a Wilson y Vivian. Como cualquier cita esperada, como la noche más especial del año, todo tiene un final, un amanecer subsiguiente, que definirá el tercero de los estadios emocionales a los que me he referido antes, tan alejado del happy end al uso como de una resolución dramática que, en coherencia con el planteamiento del relato, sería poco creíble. Se trata de un final abierto, como la incertidumbre, como el futuro. En la última secuencia, la solución anecdótica mediante la inclusión del viejo clásico romanticón de los Scorpions, Winds of Change, resulta curioso: la canción es un himno de la pubertad de los protagonistas (se publicó por allá 1990), y la paráfrasis política que contenía (la caída del muro de Berlín) aquí cede su espacio a una mitología mucho más particular, mucho más íntima. Take me to the magic of the moment on a glory night…

http://www.imdb.com/title/tt0989000/

http://www.midnightkissmovie.com/

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