LA COPA DORADA

 

The golden bowl

Director: James Ivory.

Guión: Ruth Prawer Jhabvala, basado en la novela de Henry James.

Intérpretes: Kate Beckinsale, Jeremy Northam, Uma Thurman, Angélica Huston, James Fox, Nick Nolte.

Música: Richard Robbins.

Fotografía: Tony-Pierce Roberts

GB- Francia-EEUU. 2000. 107 minutos.

 

       Henry James

 

       Una de las últimas películas del tándem productor-director formado por Ismail Merchant y James Ivory parte de una novela clásica de Henry James, que los artífices de Remains of the day adaptan con suma corrección.       Merchant no pierde la oportunidad de mostrarnos los opulentos contextos vitales de la aristocracia de los primeros años del siglo XX –allende los castillos victorianos, hay espacio en la película para muchos frescos pictóricos de corte renacentista, e incluso apuntes a carboncillo del mismísimo Rafael-, y Ivory no se queda en la mera contemplación preciosista, sino que escarba en una historia que bajo su apariencia de enredo sentimental a cuatro bandas esconde un acerado retrato de las miserias vitales a las que el señorío condena irremisiblemente, así como a la confusa irrupción de la modernidad, todo ello como manto a una coda superior: las perniciosas consecuencias de la mixtura entre tradiciones –la hija de un multimillonario americano y su esposo, un heredero de linaje noble, pero desposeído de toda fortuna-, y entre el clasicismo y el progresismo –el primero canalizado en las obras de arte que colecciona Verbel, con sus implicaciones de diferencia de clases, y el segundo dibujado en aquel sueño de Uma Thurman que parte de imágenes reales de los inicios del cinematógrafo, y que satura en un tono sepia (en las que son posiblemente las imágenes más estimulantes del filme) el advenimiento de la industria y la masificación humana y metálica, que erige esa ciudad tan tendenciosamente llamada American City-.

 

      

       

 Intelectualidad

 

       El metraje de The golden bowl adolece de ciertas carencias en el plano del diálogo y de la progresión dramática, que empecen un tanto el ritmo de la función, aunque ello no menoscaba un final de sobriedad intachable, cuyos últimos planos –que vuelven a remitir visualmente a la forma casi onírica de esas imágenes reales- esconden, quizás, una broma privada en la que el filántropo Verbel –en ese sentido, alter ego intencionado de Merchant- ve fracasadas sus sanas intenciones de culturizar al pueblo americano.   Así que en definitiva nos hallamos ante una película más afanoso en lo intelectual que en la intensidad dramático, digna adaptación del clásico homónimo de Henry James, y que por lo demás agradece la presencia de hasta seis grandes nombres en los roles principales: Kate Beckinsale, Jeremy Northam, Uma Thurman, Angélica Huston, James Fox y, last but not least, Nick Nolte.

http://www.imdb.com/title/tt0200669/

http://www2.newpaltz.edu/~hathaway/goldenbowl1.html

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.

LE DIVORCE

 

Le divorce

Director: James Ivory.

Guión: Ruth Prawer Jhabvala  y James Ivory, basado

en una novela de Diane Johnson

Intérpretes: Kate Hudson, Naomi Watts, Esmeé Buchet-Deàk, Jean-Jacques Pivert, Melvil Poupart, Thierry Lhermitté.

Música: Richard Robbins.

Fotografía: Pierre Lhomme

Francia- EEUU. 2003. 117 minutos.

 

      

Burgueses de aquí y allá

 

       En las postrimerías de su carrera James Ivory realizó esta Le divorce, narración centrada en los encuentros y desencuentros amorosos de dos hermanas de una acaudalada familia californiana residentes en Paris, trama que el realizador de Remains of the Day utiliza para meditar sobre las diferencias existentes entre las burguesías americana y francesa (debiera decir europea, pero me niego).

 

 

       Distancia(s insalvables)

 

       Ivory hilvana la historia con dignidad, y consigue acompasar el ritmo de los conflictos dramáticos a base de elipsis y cortes narrativos. Méritos decididamente insuficientes, porque el filme carece de elementos tan esenciales como la válida descripción de los personajes –que son retratados deliberadamente como peones, acentuando sus estigmas (a menudo en forma de clichés), y revistiendo el tono de la narración de una frialdad que aleja al espectador de los conflictos en liza-. Todo ello revierte en un insoslayable desinterés por lo que se nos narra: cuando se articula el desenlace –bastante atropellado-, uno termina por echar de menos las radiografías que de la burguesía suele efectuar la cinematografía francesa, y, lo que es peor, no termina de comprender cuáles deben de ser las conclusiones de esta tesina sociológica que Le divorce pretendía ser. Destacar únicamente la tarea interpretativa de Naomi Watts, una actriz capaz de oxigenar con su inmenso talento el vendaval de incertidumbres que su personaje viste.

 

http://www.imdb.com/title/tt0306734/

http://www.foxsearchlight.com/ledivorce/

Todas las imágenes pertenecen a sus autores.