16 CALLES

 

16 blocks.

Director: Richard Donner.

Guión: Richard Wenk.

Intérpretes: Bruce Willis, Mos Def, David Morse, Jenna Stern, David Zayas, Robert Racki, Sasha Roiz.

Música: Klaus Badelt.

Fotografía: Glenn MacPherson.

EEUU. 2006. 113 minutos.

 

Thriller de los ochenta crepuscular

 

A pesar de la pésima reputación que entre la crítica le han labrado ciertas realizaciones –especialmente la saga de Lethal Weapon-, el veterano Richard Donner es un prestigioso artesano de la industria de Hollywood, de cuya especialización en el género fantástico y las cintas de acción dan fe un buen número de títulos con peso propio en el panorama comercial de los últimos treinta años (para citar un par de ejemplos paradigmáticos, Superman y The Omen). A sus 76 años, el viejo zorro de Donner está tan por encima de todo que se ve con ánimos de efectuar cameos en sus propias películas –véase el epílogo de la presente- o incluso tomarse a pitorreo una saga de éxito tan contrastado como la citada Lethal Weapon. De lo que no queda duda si atendemos a los resultados de esta 16 blocks es de que Donner es uno de los pocos realizadores que no se ha acostumbrado a modificar la estética del thriller, y prefiere seguir sirviéndonos películas caracterizadas por la fisicidad y el concepto de lo espectacular heredado de los filmes de género de los setenta y quizá banalizado en los ochenta. En 16 blocks no hay excesos de hemoglobina ni  alardes esteticistas ni planos imposibles de la factoría infográfica. En su lugar, el chirrío de un enorme autobús navegando con las ruedas pinchadas por las calles, la presencia de un héroe en el crepúsculo de sus fuerzas – magnífico Willis reinventando su propio cliché, y dando cancha y sentido a lo que la propia declaración de intenciones de la película-, el sonido seco de los disparos y, también, una trama menos trabajada en lo que a piruetas argumentales se refiere (y que, digámoslo todo, no se salva de la mediocridad).

 

 

 

Manhattan a tiros

 

  Que 16 blocks es una película sin otras ínfulas que el más puro y genuino entertainment está del todo claro, pero el buenhacer narrativo del realizador de Lady Falcon la convierte en un entretenimiento sano, sazonado con un sinfín de secuencias bien planteadas y ejecutadas, muchas de las cuales transcurren en una Lower Manhattan (el Bowery y Canal Street)  bien reconocible y magníficamente aprovechada para generar los mecanismos de tensión que alientan al espectáculo.

http://www.imdb.com/title/tt0450232/

http://www.rottentomatoes.com/m/16_blocks/

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